miércoles, 21 de junio de 2017

Economía Altruista


ECONOMÍA ALTRUISTA

¿Qué pasaría en nuestra sociedad, si los abuelos decidiéramos hacer unos días de huelga? Apuesto, a que al ver el título del artículo, todos ustedes han dirigido su pensamiento a los abuelos, tan preocupados y ocupados en ayudar a sus hijos atendiendo en gran medida a sus nietos. Pero…¿cómo cuantificamos esta importante labor? ¿qué valor ponemos a su dedicación?  Realmente el tema del altruismo y el voluntariado, resulta tremendamente difícil de cuantificar, pero entiendo que merece la pena dedicarle un artículo dentro de la serie dedicada a las diferentes ramas de la economía. ¿Convienen conmigo, que generan economía? ¿Complementan con y al Estado, en el mantenimiento del estado del bienestar?

Considero conveniente definir el significado de  altruismo y de  voluntariado. La definición más aceptada de altruismo, es: “tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada”.  Y por ende, altruista, es la persona que practica el altruismo. Una definición del voluntariado, puede ser: “conjunto de personas que se ofrecen voluntaria, solidaria, altruista  y desinteresadamente para realizar algo”. Voluntario o voluntaria, la persona que se ofrece para ejercer el voluntariado. Según estudio, el 60% de las personas voluntarias, son mujeres y el 40% hombres. Y de paso decir, que tanto el altruismo, como la solidaridad  y/o el voluntariado, son lo contrario al egoísmo.


Existe algún estudio científico sobre el tema. Entre otros, podemos citar a Robin Upton, que en el año 2004 presentó en el Foro Social Europeo, un estudio sobre el impacto de la Economía Altruista como una rama de la economía. Empezándose a hablar de la economía del don (economía del regalo) y  de la economía compartida.

Enumerar y mencionar a las miles de asociaciones y organizaciones que funcionan gracias a la labor altruista y voluntaria de muchas personas, es una árdua y casi imposible tarea. Alguna información da un dato aproximado a nivel nacional, indicando la cifra de 100.000, de las cuales el 30/40 % consideran que son ONG´S. Según el Anuario del Tercer Sector y Acción Social, se calculan en 35.000 Entidades. ¿En cuanto podemos valorar el trabajo de los casi 5 millones de personas que de una u otra manera ejercen una labor de voluntariado?

Como “botones de muestra” reflejo una parte de las actividades  de Cruz Roja y de Cáritas. Cruz Roja cuenta en España con 175.000 voluntarios, organizados en 700 Asambleas Locales, quienes constituyen el motor que permite a la organización desarrollar sus programas y seguir ampliando proyectos que atiendan y cubran las necesidades sociales de aquellas personas  o colectivos vulnerables. Su volumen de ingresos asciende a 556 millones de euros y el número de beneficiarios en proyectos nacionales, supera los 4 millones de personas.

A nivel mundial, se estima que la Cruz Roja y la Media Luna Roja, están presentes en 189 países y disponen de 20 millones de voluntarios,  e incluso están potenciando la figura de “voluntario virtual”, para que desde su ordenador, tablet o teléfono, puedan desarrollar sus actividades.


Según su informe anual en Cáritas son más de 83.000 las personas que ejercen el voluntariado en ésta organización, habiendo atendido a casi dos millones de beneficiarios. Otra organización como Manos Unidas, se mantiene principalmente gracias a las donaciones altruistas de muchas personas y a la colaboración de más de 5.000 voluntarios, que trabajan en casi 600 proyectos distribuidos por 58 paises.

Todavía suenan los ecos de la edición 2017, de la gran prueba ciclista “Quebrantahuesos” que se celebra en nuestra provincia con centro en Sabíñanigo. Se ha calculado en 7,5 millones el impacto económico que genera en la zona. ¿Qué parte atribuimos a los más de 1.000 altruistas voluntarios? Sin su concurso, sería inviable (y prácticamente imposible) su celebración.

Quiero mencionar a “mi” organización SECOT - Voluntariado Senior de Asesoramiento Empresarial. Según su informe de gestión, entre otras acciones, se ha participado en 2.838 proyectos de emprendedores, se han impartido 3.435 horas de formación externa que ha llegado a más de 10.000 alumnos, se ha colaborado con varios programas de mentorización y participado en cientos de eventos orientados al emprendimiento ¿En cuanto valoramos ésta dedicación, presencia y altruismo?


Recientemente se ha puesto de actualidad, la donación de 320 millones de euros que la Fundación Amancio Ortega, ha materializado con diversas autonomías españolas. Importe destinado a la sanidad pública, para la adquisición de máquinas altamente especializadas que favorezcan la lucha contra el cáncer. El altruismo de Amancio Ortega, ha suscitado que algunas asociaciones y algunos políticos, hayan pedido que se rechace ésta donación, al entender que la sanidad pública debe financiarse con fondos públicos. ¿Qué hubieran dicho, si ésta donación se hubiera materializado a la sanidad privada?

No pretendo entrar en el debate, pero... ¿debemos rechazar las ayudas, becas, premios, patrocinios, acciones de filantropía, mecenazgos… que dan personas y entidades privadas, en campos tan diversos como la educación, la música, o el deporte?  Las grandes universidades americanas, de donde procede una gran parte de la tecnología y ciencia que utilizamos, se financian con altruistas donaciones ¿por qué no las rechazan? Y así, gran parte de los descubrimientos y avances mundiales que hoy disfrutamos ¿debemos rechazarlos y renunciar a sus beneficios?

He dedicado una serie de artículos a diversas modalidades de economía, la alternativa, la social, la circular, la del bien común, la de plata, la verde, azul o naranja, este sobre la altruista, y tenía previsto elaborar uno sobre la “economía sumergida", pero creo que no es políticamente correcto ¿o…si?


                                                                                                     Miguel Angel OTIN LLORO

Publicado en DIARIO DEL ALTOARAGON "Suplemento Económico"el 21 de junio del 2017





miércoles, 7 de junio de 2017

Economías Verde, Azul, Naranja...



ECONOMÍAS VERDE, AZUL, NARANJA…

¿La economía es un mundo de color? Evidentemente no. No obstante algunos teóricos, combinan economía con determinado color, para ponerle apellido, para acotar a una actividad económica concreta, para definir a una rama especializada de la economía. Y en algunos casos… “para vender su libro”.

Inicio por la economía verde (green economy) por ser la más conocida y de mayor actualidad. Actualidad derivada del anuncio del Presidente Trump, de que EE.UU. va a abandonar el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Acuerdo de Diciembre del 2015, y firmado por 196 países. No obstante, California ya ha anunciado que seguirá su Programa Energético, según el cual se prevé que para el año 2040/2045, todos los edificios del estado utilizarán energía proveniente de energías renovables. Hoy prácticamente ya son la mitad.

La economía verde o economía medioambiental, es la representativa de la sostenibilidad, la ecología, el medio ambiente, y del cambio climático; de la agricultura ecológica, las energías renovables, la gestión de residuos, la lucha contra la contaminación, actuaciones en aguas, mares y costas (algunas opiniones esta actividad la relacionan con la economía azul), y las actividades relacionadas con preservación de los recursos y espacios naturales.


El concepto economía verde, nació oficialmente en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río de Janéiro, año 2012. Un aspecto positivo de ésta economía, es la capacidad que está teniendo en la generación de empleo. Según datos publicados por Eurostat, con motivo de la Semana Verde 2017 de la U.E., recientemente celebrada en Bruselas y en otras varias capitales, bajo el lema “Empleo verde para un futuro verde” la preocupación por estas materias y por la sostenibilidad del planeta, ha permitido un crecimiento exponencial en su mercado laboral, concretamente el 50% en los últimos años, contabilizando 4,2 millones los empleados en el sector. Otro aspecto a destacar, es que la ecoindustria, va a necesitar de una nueva tipología de empleos.

La economía azul (blue economy), viene a ser la respuesta para los que entienden que la economía verde es insostenible. Está inspirada en el planeta Tierra y en la evolución de los ecosistemas naturales, para aprender de ellos a  ser eficientes en la producción de bienes. En mi opinión, puede considerarse como un híbrido entre la economía verde, la economía circular (por el aprovechamiento de los residuos) y parte de la economía del bien común (por la responsabilidad compartida).  La economía azul, pretende optimizar el rendimiento de los recursos disponibles actuales desde un modo sostenible, y el máximo aprovechamiento de los residuos, al considerarlos fuentes de riqueza. Y entre otras acciones, que deberían reducirse notablemente los kilómetros que “viajan” los alimentos.

Como he comentado anteriormente, algunas versiones ubican las actividades en beneficio de las aguas, costas y mares, como economía azul.


El concepto de economía azul, fue “inventado” y desarrollado por un economista belga, Gunter Pauli (1956). Según su teoría, es un modelo macroeconómico y de negocios, orientado a responder a las necesidades de los consumidores con los recursos localmente disponibles. Según su filosofía, la economía verde es “elitista” porque ofrece productos ecológicos a alto precio. Es autor del libro The Blue Economy, publicado en 2010.

Un ejemplo de economía azul, puede ser Iberfunghi, empresa aragonesa que con los residuos del café, cultiva hongos y setas comestibles de alta calidad y produce abono para plantas. Otro ejemplo es una empresa creación del citado Pauli, dedicada a producir detergentes biodegradables con restos de cáscaras de naranja.

La economía naranja (orange economy) o economía creativa, es la actividad económica generada por las industrias y empresas dedicadas a la producción de actividades culturales. Esta denominación es principalmente utilizada en algunos países sudamericanos. Se ha adoptado el color naranja, al ser asociado y comúnmente aceptado con la cultura, la creatividad, y… con ¡la felicidad!

John Howkins, especialista en el tema de la “industrias creativas”, define a la economía naranja, como aquella que comprende a los sectores en los que el valor de los bienes y servicios se fundamenta en la propiedad intelectual. Sectores que van desde la arquitectura, las artes visuales y escénicas, pasando por el cine, la música, el diseño editorial, la artesanía y la moda.


Si la economía naranja, pretende convertir una idea creativa en negocio, este grupo de actividades empiezan a crecer y a consolidarse como una nueva forma de emprendimiento y actividad empresarial. ¿Conocía que el Circo del Sol, da trabajo a más de 5.000 personas?

Un concepto al que nos tenemos que habituar es el Fashion Tech, la combinación de moda y tecnología, que va a cambiar la forma de diseñar, fabricar, vender y distribuir la moda. Recientemente se ha celebrado una inmersión y encuentro de empresas de moda españolas en Silicon Valley, para desarrollar esta combinación moda/tecnología.

El marketing de muchas compañías, también “juega” con los colores. Prácticamente cada compañía se identifica con un color. Resulta patente la importancia que un color puede tener a la hora de una decisión, y como puede utilizarse para transmitir muchas y muy distintas sensaciones.

El color rojo, transmite pasión y lujo, un color muy llamativo y emocional, capaz de generar distintas sensaciones. El verde es un color muy usado en la actualidad, debido a sus connotaciones “verdes” y por transmitir sentimientos positivos. El azul tiene un alto componente de solidez, transmitiendo la sensación de que la empresa es segura y fiable. El amarillo es un color muy llamativo y brillante, que refleja gran parte de la luz, lo que tiene efectos estimulantes. El negro, es el color del lujo, la seriedad y la elegancia, por lo que en muchas ocasiones se usa para transmitir calidad.

Para finalizar un deseo “en colores”, ¡que lleguemos a final de mes en números “azules”, no en números “rojos”!


                                                                                                     Miguel Angel OTIN LLORO

Publicado en DIARIO DEL ALTOARAGON "Suplemento Económico"el 07 de junio del 2017